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Tuesday, February 02, 2010

La relatividad de lo fácil y lo difícil en la acumulación de horas/trabajo.

Por qué vemos más fácil el tener cucharas desechables en vez de cucharas reutilizables? Estamos desconectados de las cosas que usamos. ¿Será necesario encontrar las conexiones entre nosotros y las cosas que usamos también? ¿Será conveniente? Mirar al mundo del consumo, buscando e interpretando las conexiones es la puerta de oportunidad para comprender cómo llegamos a considerar "mejor" el producir una cuchara de un solo uso, e "ineficiente "el incentivar la reutilización de cucharas de otros hechas para más de un uso.

Monday, December 21, 2009

El consumo como dimensión vital de la vida.

Esta es mi parte en una conversación vía FB.

Ahí, cuando decís "consumo" estás pensando en acciones de "compra". Consumo no significa lo que uno tiene simplemente. Sino implica toda el ciclo de vida humano, y cómo ahora los referentes culturales no están necesariamente anclados monolíticamente a una cultura local. Por decirte, la ropa que tenés puesta, o la pieza más artesanal que tenés cerca a tu computadora, es probable que sea parte de una tendencia masiva, o hecha con herramientas de producción masiva (alicate, lija, etc.).
En un mundo pre-industrial, tenías artefactos producidos localmente desde casi-cero. Pero esto ya no existe prácticamente. Checkeá cada uno de los artefactos, iconografías, diseños de espacios, jerarquía de colores... O mirate a vos misma en el espejo, y verás que la idea del consumo frugal que tenemos, incluso si están pensando (como yo) en la permacultura y volver al campo, igual es parte de una forma de informarse y acceder a criterios no mainstream. Estas formas de interactuar con alternativas de vida, sigue dentro de unos cánones de producción, circulación, exposición, resignificación, y símbolos,... de consumo.
Consumo aquí significa interacción con símbolos que dan sentido a tu vida, y hace que vos atribuyas valor a ciertas formas de sentir, pensar, estar, mostrar, producir, comunicar, etc. y no a otras formas.


El consumo, es ante todo simbólico, por más que lo pensar desde la materialidad de los actos de consumo y sus huellas visibles en la acumulación material de cualquier familia, barrio, ciudad, estado.

Aquí cabe preguntarse ¿qué es "mercado"? El mercado se refiere a la arena pública donde suceden conversaciones. No sólo es compra y venta y circulación de mercancías, también es tiempo libre, novedades, información.
El uso del término "mercado" como el lugar donde sólo circulan mencancías, es una abstracción académica con fines didácticos, y no tiene nada que ver con los recuentos etnológicos de los mercados de carne y hueso.

Los academicismos de escritorio le han hecho mucho daño a los referentes de
las palabras. Han vuelto al "mercado" en algo obscuro y frío, como si fuera manejado por manos negras. Ese no es el mercado que yo conozco, ese es el mercado de escritorio, de quien no hace etnografía nunca. Es la definición de los economistas que no han salido del libro.Te diría que todo lo que se puede predicar de los libros, para los economistas o académicos en general, se podría decir perfectamente del "mercado". Fuente de conocimientos, trasmisibles a otros, pieza tecnológica, te permite ver mucho más allá de la realidad inmediata, podés meterte en un mundo diferente, etc.



Sunday, December 20, 2009

La falacia del reptil como nivel profundo de la acción humana

Los hombres, nos aplazamos manejando el poder, y desplazamos a las mujeres de puestos de decisión en el Estado o en el grueso de los rumbos económicos de las sociedades donde vivimos. Las mujeres que logran subir en las organizaciones lo hacen abrumadoramente por tres caminos, trazados por los varones y su juego de poder:
1) lo hacen muchas veces a la antigua usanza, heredando cargos de sus padres,
2) o sino a la otra vieja usanza: tienendo el coraje para enfrentar a tanta imbecilidad suelta por ahí y ocupando puestos clave en organizaciones, convirtiéndose en versiones con pollera de sus contrincantes masculinos,
3) siendo reducidas a vaginas con buena genética para dar hijos, o intentar hacerlos.

Aquí algunas situaciones extremas que permanecen en silencio, y que forman parte de acciones sistemáticas para denigrar a las mujeres y mantenerlas en la periferia. en el caso de la belleza, ésta se transforma en un arma de doble filo para las mujeres. Por el lado que sea las joden. Es innegable que las mujeres deben lidiar con una paradoja que las convoca al mundo del trabajo. Mucha belleza o nada de belleza, las inhibe de avanzar en el mundo laboral si es que no logran alguna forma de protección por parte de hombres. Esto no tiene nada de sutil y salta a la vista al ver cualquier organización. Fácilmente las mujeres sin protección de un patriarcado familiar poderoso, en el trabajo son reducidas por sus co-trabajadores o empleadores a oportunidades para copular.
Esto sonará a una sobre-simplificación, pero a fines realistas, habría que preguntar cuántas mujeres consiguen sus potenciales parejas a través del trabajo.

Pasan cosas como lo siguiente:
  • Si son bellas, tendrán como principal desafío el ir más allá de ser premios de varones. Las que superan los obstáculos de ser bella, entran a una dinámica de hombres, a la par de los hombres en todo sentido salvo uno: siguen siendo premio de alguien, hasta de ellas mismas ante los hombres.
  • Si son lindas y sin hombres (amigos de corazón y parientes, en posiciones de poder) que las protejan, tienen sus trayectorias laborales truncadas porque todos los hombres de mandos medios o inferiores intentarán cogérselas. Cuántas no son despedidas, con alguna excusa, porque los supervisores o jefes no pudieron cogérselas o vieron que demasiados hombres dejaban de hacer su trabajo por intentarlo. Las que prosperan en el mundo del trabajo, generalmente es porque son forzadas a dietas de ansiedad y a engordar, o a llenarse de hijos por maridos o novios que quieren evitar que otros se las monten.
  • Si es fea, duran más en el trabajo pero en las periferias. No son objetos de decoración, y las esposas de los jefes tienen menos reticencia a que ronden a sus hombres. Sin embargo, ni las feas se salvan. Todas son moneda de intercambio de alguien.
  • Las que están alejadas de esta lógica que correlaciona oportunidades de empleo con sistemas de incentivos a partir de la belleza o la facilidad para acceder a tirar, son o relegadas a un mundo del trabajo doméstico y pasan mostrarse socialmente como dominadas por sus parejas (aunque en la realidad no sea así). Aquellas que son liberadas, sufren la enorme presión social de una sociedad pseudo-tradicional. En las clases medias y medias-altas, las mujeres que deciden abolir el sistema de dominación de sus parejas, rápidamente se las etiqueta como puta o solitaria loca. Es cuestión de grados.
Seamos claros sí. En contextos occidentales citadinos, para los varones tampoco es fácil vivir en sociedades que convierten el trabajo en un espacio de dominación masculina. Hay una competencia adolescente que se prolonga en versiones adultas, que consiste en demostrar que uno puede. Que uno puede tirarse a tal o cual, o que uno simplemente puede. Entonces el sentido de construcción de propósitos para la vida y los logros personales, quedan reducidos a tirarse hembras y poder presumir sobre ello. Los auto-engaños sobre desempeños sexuales y la calidad de vaginas a las que se accede, es espeluznante. Los hombres, algunos más otros menos, y otros mirando desde el palco, hablan de infidelidades y aventuras con una impunidad y complicidad increíbles. Todos se protegen entre todos. Y las mujeres parecen imitar esto, sobre todo en la medida que adhieren la sexualidad libre como un punto relevante para definir el éxito propio o ajeno.
Es muy común escuchar cómo se denigra a aquellas que no cumplen con las expectativas de sabor, olor, color, densidad, tamaño, estrechez, movimientos, etc. Es el status del hombre entre sus pares, hiper-reducido a su rol de macho penetrador. Por cierto, rara vez se cuentan los malos desempeños o la reincidencia con amantes a partir no de la genitalidad sino a partir de la posibilidad que la libertad sexual da para conversar sin miedos de macho. Es a esto, a tener confidentes, donde las mujeres que conocen esta dimensión en los hombre, que las infidelidades se vuelven peligrosas para la familia. Por eso también los hombres, mantienen la genitalidad como principal argumento racional para recaer en amantes.

Ser hombre -en quienes no pueden controlar su apetito sexual- permite obtener ventajas groseras sobre las mujeres. Dado que hay más ingresos y más oportunidades para incrementar su status efectivo y no sólo de apariencia, los varones multiplican sus parejas simultáneas. Una versión turbia del sueño de formar una familia, permite acceder a más mujeres. Cada una de las mujeres, encontrando incluso racionalizaciones hedonistas ("sólo me junto con vos por coger"), está estirando las posibilidades de formar pareja con hombres que tienen algo que ellas quieren, y no me refiero a penes complacientes o billeteras gruesas. Es otra cosa, es jugar con la ilusión de encontrar un hombre que las proteja y le permita construir un nido saludable y estable para su progenie.

Estas son formas de reducción del hombre y la mujer a sus instintos más básicos. En cierta forma, directamente los aleja de lo que realmente quieren, y de plantearse realmente qué es lo que quieren para sus vidas.

Decir que al final siempre gana el reptil, es una falacia superficial. Más vinculada a argumentos de venta y de sociobiología anacrónica, pues está totalmente desconectada de los conflictos más profundos de las personas consigo mismas y con su contexto. Los conflictos de sobrevivencia y sexuales son sólo la expresión más fácil de descifrar de la trama humana. Generar insights a partir del reptil, es una forma de re-huir a las preguntas más relevantes para comprender no el motor de las acciones humanas (que está en las emociones), sino la dirección y forma de los deseos que están en la fundación misma de nuestra humanidad.
La base neurobiológica es crucial, no para darle forma de emociones e institintos básicos, sino para descifrar el intrincado mundo desde el cual los humanos generamos y sostenemos posibilidades para dar sentido (dirección, propósito) a nuestras acciones pasadas y futuras.








Saturday, December 19, 2009

La super-especialización de los sistemas de aprendizaje oral.

Se sostiene que en sociedades ágrafas, que no son productores de un sistema propio de escritura, sólo es necesario emplear operaciones concretas, ligadas a un pensamiento simbólico, mitológico. ¿Significa esto que los sujetos de estas culturas no logran elaborar un pensamiento formal, de entidades complejas y abstractas? Muchas investigaciones actuales revelan que los miembros de estas culturas, ciertamente llegan a un pensamiento formal, aún cuando los procesos y los contenidos de éste emerjan de competencias y se dirijan a tareas distincas a las estrategias básicas supervivencia en contextos diferentes desde lo que los solemos juzgar.
El hecho de no tener un sostén material codificado (=escritura) para sus productos culturales, suele identificarse con una precariedad en los mecanismos de incorporación y generación de conocimientos socialmente valorados y promovidos por la comunidad. Pero, se podría afirmar lo contrario, como lo hace el profesor Renate Nestvogel. Hay algo en la socialización primaria (y la de toda la vida) de estos sujetos, que les permite resistir a las presiones de la aculturación (regularmente violenta). Podríamos decir, junto con Nestvogel, que han alcanzado un desarrollo más especializado de las habilidades narrativas y motoro-espaciales, mecanismos de intercambio oral y de empatía más sutiles que los de las comunidades "urbanas", en las que la lectoescritura se hace indispensable en el proceso de adquisición de competencias para la interacción e integración social.
El asunto es ahora preguntarnos sobre el valor heurístico y social que para la comunidad tienen determinadas herramientas cognitivas y materiales de uso regular y conservadas/recreadas de generación en generación.

En base a: David Rojas (1997): "Juegos Aborígenes. Un enfoque cognitivo. El juego en niños aborígenes de Misión La Paz: aportes para la recreación de estrategias didácticas en las escuelas de la zona."


Friday, December 18, 2009

Las frases por la que me metí a estudiar etnografía

Hay dos frases que me abrazaron en los primeros años de universidad, y no las pude soltar desde entonces.

"La madurez del hombre es haber vuelto a encontrar la seriedad con que jugaba, cuando era niño", Nietzche.

"La mente existe igualmente dentro del cráneo, en los objetos desparramados en la cultura y en los comportamientos de otros individuos con quienes se interactúa y de los que se aprende", Howard Gardner, en La Mente No Escolarizada.

Saturday, October 24, 2009

Qué es la Etnografía?

Esto escribí hace poquito aquí, en una red de investigadores.

I don't think my first questions are urgent now.

What worries me, in the sense of what occupies a meaningful part of my time and hence reduces my energy everytime I'm starting a new project, is that I've seen that in applied research, ethnography is being equalized and classified as a Qualitative Research Technique, when that's not the case. I'm becoming more and more tired of having to explain myself each time. Especially because I haven't found a cut-to-the-chase wording for it. This is a challenge for me: putting what-Ethnography-is-to-clients using simple words. This difficulty in part means that I have to work more on it. It's always possible to find a simple way of putting words into things.

Ethnography is about grasping and holding into meanings from local settings, understanding local versions of what-reality-is, discovering how and what symbolic values anchor and configure local material cultures and human centered interactions and human-nature simbiosis.

Ethnographers will use any tools that suit collaborative processes of connecting and contrasting viewpoints, objects, discourses, multiple-senses experiences, emotions, stories, etc. If I ask myself, what ethnography is for me, I'd answer, it's all about learning local configurations of desire. That's it.

If I have to dress or become a Shaman, a teacher, a peasant, party-goer, mass-consumer native, an employee or a boss or a superviser, a naïve explorer, etc., as well as (and to be able to remain as) a researcher, I will.
Using focus groups, conversational interviews, structured interviews, security-cameras, invisible cameras, projective techniques, biographic interviewing, photography, surveys, family photo-albums, train people to make daily entries on personal dairies or logbooks or taking pictures, etc., I will.
The goals is the same, despite the language metaphor used: hunt, seed and harvest, meaning, let meaning emerge, deconstrue or build meaning.
Methodological delicatessens have more a didactic and/or propedeutic goal, that is, to show how you can do it too, or how we kind-of did it.

My main concerns are two:
1) symbolic values: how desires configure in these particular kinds of settings,
2) value generation: how to connect different levels of findings, to value generation processes (that should be) going on inside organizations

Monday, October 05, 2009

El Poder del Imprinting en la Configuración de los Significados de la Vida

Me gusta definir a través de ejemplos (ansias de particularidad, decía Wittgenstein, mientras explicaba a través de ejemplos, conceptos complejos de filosofía de la mente). Quisiera poder hacerlo más seguido. El concepto de Konrad Lorenz de Imprinting, podría definirlo de muchas maneras. Qué tal mostrarlo en vez de definirlo? Fíjense cómo al probar una comida, el sabor retrotrae a la niñez, y a una vasta red de acciones incrustradas en la mente.