Listado de Posts

Thursday, November 04, 2010

Una pieza clave de la solución al negocio del narcotráfico

Cuando me lo explicaron no lo podía creer. Cuando me volvieron a explicar, tampoco podía creerlo. Parecía mentira, hasta que lo comprendí. La cosa va más o menos así: si el Estado quisiera frenar el narcotráfico, un paso fundamental consiste en controlar de verdad, auditar consistente y efectivamente las comercializadoras de hoja de coca. Actualmente todas las comercializadoras canalizan el grueso de los volúmenes que tienen asignados, a "mayoristas". Grandes compradores, que por decirlo de alguna manera, "industrializan" la hoja de coca.
La cantidad de comercializadores sólo en Yapacaní y alrededores de la zona del trópico, suena raro. Hay más comercializadores en Yapacaní que en Santa Cruz de la Sierra. Deberían haber indicadores como densidad poblacional, y hasta nombre de compradores, y límites de compra por área.

Definitivamente el mundo de los comercializadores de venta de coca no es un mundo de bolsas de coca en puestos de mercado, sino de camionetas repletas de catos, andando en medio de la noche.
Se trata de toda una cadena de valor desarrollada en los márgenes de la legalidad, sin llegar totalmente a ser ilegal. Comercializadores de hoja que casi nadie realmente coquea (dicen los que coquean). El misterio de la hoja de coca chapareña, que ni los chapareños coquean. A mí no me consta si se coquea o no. Quisiera saberlo, comprender esto. De cerca.



Posted by Picasa

Sunday, September 12, 2010

Monday, September 06, 2010

Cuando el carrito va quedándose chico

Todavía recuerdo que cuando inauguraron el Hipermaxi Sur, las personas de la zona se acercaban a preguntar cuánto costaba la entrada. Esto fue hace unos 15 años atrás. Por si había lugar a dudas, la Bolivia después de Evo, evidencia cómo el ejercicio de la ciudadanía se va tejiendo al ejercitar los músculos del consumo masivo. Hoy, la exploración de nuevas experiencias de compra en las mujeres de pollera (y en las de "chor", y en las de pantalón, vestido, y en las de uniforme), está creciendo junto con su poder de compra, y el carrito está quedando chico. La exploración, pasó a ser una excursión, que luego mutó a un paseo en familia, y de ser paseo en familia se está ahora convirtiendo en un espacio de adquisición de nuevos parámetros para valorar a los alimentos ya no sólo por su volumen sino por su empaque, ya no sólo por la negociación de un precio y la yapa, sino por percepción de la rebaja en la "con 99 centavos" de la etiqueta.

Y hay algo más, que de nuevo me lleva del músculo del consumo, al pulmón de la ciudadanía. Comprar es casi como una historia de amor de verano, que mientras dura, nos da la libertad del disfrutar a pleno el ahora.  Vas distraído viendo de todo un poco, cuando de repente tus ojos y ese empaque, se cruzan. Flechazo inmediato, compra por impulso. Debo confesar que, al momento de ir de compras, soy enamoradizo. Me pasó por ejemplo hace poco, con un energizante hecho con frutas. La vi, a esa latita, y me enamoré. No sé si fueron esos colores, ese nombre con esas letras curvas, ese diseño delgado y estilizado, o su altura en el anaquel. Lo único que sé es que desde que la vi, ya quería abrirla y hacerla mía ahí mismo, devorarla.
El poder que da sentir lo que se siente cuando uno elije lo que quiere comprar, ese sentido de pertenencia que no genera dudas, es un argumento irrebatible. El sentir que se elije cuando se compra lo que uno desea comprar, es una forma de entrenar nuestra capacidad de desear. Eso es un supermercado, un gym del deseo.
Si bien democracia y poder de compra no son sinónimos... ¿Qué más poderoso (aunque sutilmente confuso) para contagiar al mundo entero con esta loca libertad de elegir? Un objeto lejano sentado en un anaquel impersonal, como por arte de magia puede en un instante transformarse en un bien preciado cercano para mí. Y pasa de ser un producto en venta, a ser un miembro de la casa, con espacio propio, con invitación a la mesa y todo.
Todavía en construcción, pero tal parece que nuestra endeble democracia podría aprender una lección o dos, mirando qué está pasando cuando vamos hoy de compras, en Bolivia.

Thursday, February 25, 2010

El Problema de las Instituciones Estatales y Privadas en Bolivia

El problema es, aunque lo querramos complejizar y darle muchas vueltas, algo simple. El problema de todas las organizaciones en Bolivia, al fin lo veo, en todos lados. Clarito. Es el poder de la no-elección. El sentir que cuando uno hace algo, no está realmente eligiendo, y por tanto generarse cualquier beneficio es moralmente justificable antes que no sentir y vivir placer alguno.

Esto lo he visto en altos oficiales de bancos. Cuando algún pequeño o gran cliente agropecuario quiebra y rematan sus bienes, antes van y saquean personalmente y se llevan todo lo que pueden usar o vender.
También lo he visto en policías en todos los niveles y funciones, en los servicios de grampa del Centro de Santa Cruz, en la aduana, en los puestos de compras y almacenes de empresas privadas, en funcionarios públicos o privados que fiscalizan avance de obras, en los vendedores de ropa usada y nueva, en los compradores de ropa usada y nueva...

La gente saca lo que puede y cuando puede, porque así se genera una rentita para lo que le importa. Les quiero dar un ejemplo, del aeropuerto. De cualquier aeropuerto de Bolivia. Miren con mucha atención a la casa de vidrio. ¿Ven? ¿Lo ven? Escaneando con la vista, no los van a encontrar. No hay ni siqueira una tijera o un cuchillito o un cortauñas fino, o de marca, o caro. Ni un Victorinox. Todo lo que realmente sea de valor, ya no está. Los jefes se lo llevan a la casa, y todos los que trabajan debajo de ese jefe lo saben, y sienten más que rabia, envidia.


¿Cuál es la Solución para esta fuente de todos los problemas de las instituciones bolivianas? Volver a nacer o comenzar de nuevo arrasando con la población no cuenta, ni tampoco comunismos o militarismos, ni teocracias. Por cierto, ninguna de las anteriores "soluciones" ha solucionado realmente algo.

Fuente: El comando enmascarado de policías aeropuertarios.
Posted by Picasa

Tuesday, February 16, 2010

La Revolución con Coca Cola

 Esta es mi mejor foto. La realidad supera a la fantasía. Quién hubiera dicho que los dilemas de la vida contemporánea sean tan visibles a pesar de estar invisibilizados por la fuerza y el peso de lo que hacemos todos los días sin buscar las conexiones entre las cosas.


¿Qué ven en la imagen? Les muestro cómo yo leo esto.

1. Dónde?
Est foto la tomé en La Paz, en 2005 o 2004. Es en el parquecito que está dentro del terreno del edificio de la UMSa, que está sobre la Arce.
2. Qué hay en la foto? Primero busco qué está en el centro y luego qué está en las esquinas & bordes de la foto. Enumero, describo, diferencio, comparo. Es lo que generalmente se llama "análisis" (analisis=separar). En el centro hay dos bordes de dos banners gigantes. Uno es Revolucionario, dice "Toda nuestra acción es un grito de guerra contra el imperialismo" y firma grupo Rebeldía. Casi tocándose, y colocado más arriba, dice "¿Vamos a tomar una Coca-Cola? Dale vamos!" y firma Coca Cola marca registrada (®).
3. Descubrimos qué interactúa con qué? Aquí está la riqueza de cualquier interpretación. Consiste en encontrar conexiones, relaciones, espacios donde las cosas ocurren, situaciones donde algo es posible o donde algo no es posible. De lo que veo, le pongo varias palabras  que sirvan para "mostrar" lo que veo en algún nivel de relaciones porque, claro está, hay múltiples niveles de lectura de las conexiones entre lo que identifico y diferencio y comparo en la imagen. Aquí, nivel significa por ejemplo si veo desde la perspectiva de una profesión académica (historiador, psicoanalista, arqueólogo, sociólogo, psicosociólogo, semiólogo, politólogo, ingeniero, arquitecto, abogado, "comunicólogo") o desde la perspectiva de otros roles en la sociedad (artista, revolucionario, publicista, jefe de marketing, jardinero, pintor de pared, muralista, vecino, universitario, decano, etc.). A esto de encontrar conexiones y poder flexiblemente y explícitamente asumir una o más perspectivas para comprender esas conexiones, es lo que llamamos "interpretar". Aquí veo "coexistencia" de dos mundos que deberían estar confrontados, dos actitudes hacia la vida y hacia el futuro del mundo, pero ahí están, casi "dándose la mano". Fíjense los colores, hacia quiénes está dirigido (el público o "audiencia"), ambos en la pared de la universidad, un letrero arriba y otro abajo. Esta palabra que utilicé para referirme a los fenómenos que veo conectados aunque y que en vez de contraponerse, se parecen y están muy cerca uno del otro en más de un sentido (colores, público, ubicación).
4. Qué insights generamos? El cuarto punto, consiste en transformar los descubrimientos interpretativos, en insights. Es decir, la articulación de lo que leemos de la realidad, la forma de hacer que estas conexiones entre fenómenos tengan un sentido afirmativo y accionable con las preocupaciones y objetivos de instituciones. Si sólo tuviera que basarme en esta foto, diría que algo de rebeldía le va a la actitud Coca Cola, pasa. Es decir, allá en 2004, la iconografía de Coca Cola coexistía con al iconografía de la juventud buscando una causa, la causa de cambiar y enfrentarse al status quo.

La comunicación de Mentirita

¿Es posible decirnos las cosas sin mediación de objetos y símbolos culturales? Emerjen preguntas como esta, cada vez que pienso en la dificultad para decir las cosas tal y como son. Sin enmarcarlas en algún tipo de marco de realidad que permite sentir que estamos haciendo el esfuerzo por comunicarnos y decir algo con sentido, parece ser algo obsceno (ob= fuera, sceno= escenario) creer que basta con decir la verdad para que alguien crea en nosotros.
Definitivamente, "la verdad" sólo se conecta con el "mundo real" de las personas si y sólo si logra vestir las verdades con las ropas que las personas logran reconocer como como tales. La verdad desnuda no es verdad. La única verdad es la que puedo percibir, la que penetra la cotidianidad de las personas, acostumbrada a mirar lo que ve y no otras cosas.

Piensen esta imagen. Una madre y su hija hablando por teléfonos de mentirita, aunque realmente conectándose entre ellas. Esto mismo, 100 años antes, sería incomprensible. Hoy, con todo lo falaz de esta forma de interactuar con teléfonos de juguete, genera más confianza entre dos personas, que lo que un político o un vendedor le pueda decir cara a cara y a viva voz a cualquier persona del mundo.

Tuesday, February 02, 2010

La relatividad de lo fácil y lo difícil en la acumulación de horas/trabajo.

Por qué vemos más fácil el tener cucharas desechables en vez de cucharas reutilizables? Estamos desconectados de las cosas que usamos. ¿Será necesario encontrar las conexiones entre nosotros y las cosas que usamos también? ¿Será conveniente? Mirar al mundo del consumo, buscando e interpretando las conexiones es la puerta de oportunidad para comprender cómo llegamos a considerar "mejor" el producir una cuchara de un solo uso, e "ineficiente "el incentivar la reutilización de cucharas de otros hechas para más de un uso.